“No es nada personal”- asi, asentia la asistenta personal de un profesor judio de la alemania Nazi, expulsado por su condición de Hebreo -”es por Alemania”-,la ideologia nacionalista ya sea con la postilla Vasco,Gallego, Catalán o Español ofrece la coartada perfecta, para que cualquier perverso, sádico o “Iracundo” profesional, pueda desfogar sus perversiones y taras más profundas, permitiendo incluso mayor margen de actuación ya que por la “Patria” como en otras etapas historicas fue la “Revolución” se comprende, se justifica y hasta se financia a estos individuos sin escrupulos, que hacen el trabajo sucio de la ideologia nacionalista.
Todos sabemos y conocemos que la gran masa de nacionalistas que conocemos,son buenisimas y excelentes personas, en su gran mayoría estupendos profesionales,padres y madres de familia que se me interprete bien, no vayamos a caer en ese angosto y estrecho margen del marco mental nacionalista, desde donde en “generalizaciones” superficiales, se elaboran se construyen y hasta se justifican actitudes e ideas, “bache genético”, “vagos”, que con un machaqueo constante y casi inconsciente se cuelan en el imaginario de las mentes potencialmente “secionistas”, sobre todo entre los más jóvenes.
Y no es por que a diferencia de cambios bruscos y revolucionarios, donde a río revuelto este tipo de individuos campan a sus anchas, en estos procesos de “ingeniería social”, donde se pretende meter con calzador y hasta con coacción una determinada idea de lo que debe ser una sociedad determinada, o simplemente “acotar” la finca, se necesita que el no afin como minimo permanezca en silencio, para ello conceptos como la “meritocracia” la “honradez” o simplemente el respeto al “honor” personal de las personas, ante la consecución de los objetivos patrióticos queda en segundo lugar; por la “causa” todo vale, aunque indirectamente la acabe perjudicando.
Si hace falta violar la privacidad de alguien o eliminar a alguien de la vida social en el terruño donde se quiere acotar el poder “nacional-caciquil”, este tipo de individuos serán los adecuados, ya que se puede ser nacionalista con escrúpulos pero dificilmente se podra hacer carrera, y muchisimo menos si no se disfruta con este tipo de “tareas”.
El sueño humedo nacionalista debe aplicarse sin trabas de ningún tipo, como aquel afamado periodista que decia “que la realidad, no te estrope un buen titular”, “que la realidad, no te estrope un sueño nacional”, y aunque este caso importe, por lo que podemos ver en algunos, mas llegar a meta, que los resultados final del “proceso” en si.
Pero como todo en la vida tiene su reverso, la utilización de dichos perversos puede en muchos casos devorar a quien o quienes, los hayan aupado a determinados puestos, en la política Española o Catalana, disponemos de muchisimos casos prácticos de casos de este tipo, aunque el caso concreto de Catalunya la “mística patriótica” cubre con un barniz más eficaz, y a la hora del trabajo de “zapa» del no “afín”, hasta se puede incluso, financiar con dinero público.
La corrupción, el acoso del no afín, son preludios poco halagadores de conseguir el perverso “nacionalista” su ansiada “Itaca”, con sus madrasas educativas, su rigido marco mental y conceptual, caldo abonado para que la masa de “alienados” que de buena fe en su gran mayoria, suscriben dichos postulados, (como la mayoria de miembros de sectas destructivas), sean manejados por perversos aunque astutos “lideres” y “chicos para los trabajos sucios”, que como juguetes manejan a sus “adictos”, cuando sea pertinente, una vez utilizados se les puede tirar al cubo de la basura.
En la nueva religión laica nacionalista los perversos “inquisidores”, marcan a la masa a convertir y si no deberán ser quemarlos en su hoguera, (en muchas zonas incluso eliminando fisicamente al individuo en cuestión, como en epocas pasadas, al “hereje” no nacionalista). En este campo los más perversos y en muchos casos más fanáticos, tienen el campo nefando, para sus acciones y pensamientos más enfermizos.
Por lo que de manera intrínseca combatiendo más por el fin, que por los resultados, “hegelianamente”, se produce la autodestrucción del fin y el bien que se pretende perseguir, el sacrificio el dolor y la tensión generada por dicha ideología, dará como resultado inevitablemente y a hechos históricos me remito una sociedad muchísimo más degenerada, incívica e inmoral de que que se partió en un principio; para al menos una gran mayoría de los miembros de la sociedad política en cuestión.
En muchos artículos, se destaca el impacto económico y social de esta ideología, pero a mi juicio y creo que lo más importante las características y consecuencias “psicológicas” de los que promueven (en general) y padecen dicha ideología. El perverso encaja como guante en mano en el nacionalismo “identitario”.