«Hacia la democracia feudataria de creyentes y consumidores».

Los regímenes políticos así como los estados como tampoco los países son eternos; lo que les sucede puede mantener la estabilidad de lo anterior, superar su estado de desarrollo y perfeccionarlo o bien degenerar la estructura sobre la que se desarrolla la sociedad política. Todos los indicios parecen apuntar (con todo el riesgo que la profecía política tiene) de la degeneración de la democracia liberal, tal como hoy la conocemos.

En primer lugar el estilo y funcionamiento feudatario de la democracia futura, tras la crisis continua del estado – nación y su fragmentacion en naciones étnicas lideradas por caciques locales, en colaboración con entidades paraestatales que en muchos casos solaparan las funciones del estado moderno (ANC, CDR, crimen organizado), aunque es muy precipitado preveerlo, quizás ha diferencia de la época feudal de la edad media, quizás la seguridad jurídica para el mercado se mantendrá, mientras que la de la sociedad civil se vayan achicando.

De creyentes por qué el renacimiento en primer lugar de la religiosidad teologal, en religiones tradicionales como el Islam, Judaísmo o cristianismo, o secundarias o demoníacas (New Age, espíritualidad light), junto con las religiones laicas (nacionalismo, posmodernismo, ideologías utópicas apoyadas por el poder),tras dos siglos de predominio del racionalismo, y el renacimiento del sentimentalismo romanticoide, creará y esta creando una masa de ciudadanos «disonantes cognitivos», que no podrán interpretar la realidad con objetividad y certeza, lo que entre otros problemas gravisimos dará manos libres a la acción de los políticos sin que tengan control de ningún tipo.

En tercer y último lugar de mercado, donde lo público se irá achicando cada vez más, desde cárceles o calles privadas, donde las funciones como la seguridad irán cayendo más en manos de las nuevas agencias de seguridad (eufemismo para denominar a los mercenarios de toda la vida). Donde el mercado sin trabas en nombre de la «flexibilidad laboral» o la «movilidad geográfica», creará individuos sin proyecto de vida ni estabilidad, eso sí tendrán un mercado pletórico, entre otros productos de libros de autoayuda y «coaching».

Estos indicios a mi juicio ya se están produciendo levemente en nuestros días, en concreto en España tenemos indicios más que preocupantes una sociedad anestesiada a base de subvención y analgésicos y una capacidad de autoengaño notable, nos depara un futuro descrito en este artículo ; sólo cabe de que el análisis sea equivocado o haya soluciones drásticas que puedan remediar el tránsito hacia esta forma degenerada de democracia.


Deja un comentario